El Psiquiatra que Escucha Demonios: La Singular Carrera del Dr. Richard Gallagher




En el imaginario popular, la figura del psiquiatra y la del exorcista habitan en mundos opuestos. Uno se guía por la ciencia, el método clínico y la farmacología; el otro, por la fe, el ritual y lo sobrenatural. Sin embargo, existe un hombre que ha logrado tender un puente entre estos dos universos aparentemente irreconciliables. Se trata del Dr. Richard Gallagher, un psiquiatra certificado, formado en las universidades más prestigiosas de Estados Unidos (Ivy League), que se ha convertido en el principal asesor científico de exorcistas en todo el mundo.

Su historia es la de un escéptico que, obligado por la evidencia empírica, tuvo que aceptar la realidad de un fenómeno que su propia comunidad científica suele ignorar o ridiculizar.


1. Formación Académica: Un Escéptico de Élite


Para entender la relevancia de la figura del Dr. Gallagher, es crucial examinar primero su currículum, pues es precisamente su reputación como "hombre de ciencia" lo que otorga peso a sus afirmaciones. Gallagher no es un religioso ni un teólogo; es un académico de élite.

· Estudios de Pregrado: Se graduó magna cum laude en la Universidad de Princeton, donde estudió Literatura Clásica e Historia de las Religiones, ganando incluso una beca en latín y griego antiguo .
· Estudios de Medicina: Completó su residencia en psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, una de las más prestigiosas del mundo .
· Especialización: Realizó un posgrado en psicoanálisis en el Centro Psicoanalítico de la Universidad de Columbia .
· Cargos Actuales: Es Profesor de Psiquiatría Clínica en el New York Medical College y forma parte de la facultad del Instituto Psicoanalítico de la Universidad de Columbia .

Nacido en el seno de una familia católica irlandesa de Nueva York, Gallagher creció con un "profundo escepticismo yanqui". Durante sus años de formación, no prestó mucha atención a la idea del diablo, y mucho menos al extraño concepto de la posesión demoníaca . Su objetivo era claro: ser un psiquiatra clínico convencional.


2. El Punto de Inflexión: El Sacerdote que Llamó a su Puerta


A finales de la década de 1980, mientras ejercía como médico en el New York Hospital-Cornell Medical College, Gallagher recibió una visita inesperada que cambiaría el rumbo de su vida profesional. Un sacerdote católico anciano, a quien él se refiere como "Padre Jacques" (uno de los exorcistas más prominentes del país en ese momento), apareció en su oficina .

El sacerdote le pidió un favor inusual: que evaluara psiquiátricamente a una mujer que afirmaba ser golpeada por espíritus invisibles. La mujer presentaba moretones en todo el cuerpo y había viajado más de 3,000 kilómetros para buscar ayuda espiritual .

Gallagher aceptó, aunque con una condición implícita: era escéptico. De hecho, le dijo al sacerdote: "Soy católico practicante, pero no es probable que me trague un montón de abracadabras". La respuesta del sacerdote fue reveladora: "Si hubiésemos pensado que a usted se le podía engañar fácilmente, no le habríamos pedido que nos ayudase" .

Fue el comienzo de una colaboración de 25 años.

La Paciente que lo Convenció

La mujer, llamada "María" en algunos de sus escritos, presentaba magulladuras que aparecían espontáneamente. Gallagher aplicó el protocolo médico exhaustivo: análisis de sangre, pruebas de coagulación, electroencefalogramas (EEG) y tomografías (CT). Todo fue negativo. Consideró la posibilidad de un trastorno facticio o de una "psicosis compartida" (folie à deux) con su esposo, pero tampoco encontró evidencia de ello .

Finalmente, tras un proceso de oraciones de liberación realizadas por el sacerdote, los ataques físicos de la mujer cesaron. Gallagher concluyó que, aunque le resultaba incómodo admitirlo, no había una explicación médica o psiquiátrica para lo que había presenciado. Su escepticismo inicial dio paso a la convicción de que la actividad demoníaca, aunque rara, era un fenómeno real .


3. Su Rol en la Iglesia: El Asesor Científico


A partir de ese momento, el Dr. Gallagher se convirtió en el asesor científico de referencia para la comunidad de exorcistas. Su función no es realizar exorcismos, sino discernir. Es decir, su trabajo consiste en determinar si un caso se debe a una enfermedad mental tratable (que constituyen la "aplastante mayoría") o si, por el contrario, existe evidencia de un fenómeno preternatural que requiere la intervención de un exorcista .

· Asociación Internacional de Exorcistas (IAE): Gallagher es el miembro estadounidense con más antigüedad en esta asociación con sede en Roma. Durante un tiempo, fue el único psiquiatra en su junta directiva y sirvió como asesor científico .
· Método de Diagnóstico: Aplica criterios rigurosos basados en el Rituale Romanum. Para él, los signos de una posible posesión incluyen: fuerza sobrehumana, aversión extrema a lo sagrado, conocimiento de idiomas desconocidos para el afectado (xenoglosia), y conocimiento de hechos ocultos (latria o conocimiento oculto) que la persona no podría saber de forma natural .


4. El Caso Más Extremo: "Julia"


Dentro de su amplia casuística (más de cien casos de posesión plena confirmados y cientos de "opresiones"), el caso que más ha marcado al Dr. Gallagher es el de una mujer a la que llamó "Julia". Él mismo lo describe como el caso "más aterrador" y "de una vez en un siglo" .

Julia era una mujer de 39 años que se autodenominaba "suma sacerdotisa de un culto satánico". Acudió a la Iglesia en busca de ayuda, pero se negaba a abandonar el culto porque disfrutaba de los "poderes" que este le otorgaba y temía represalias .

Fenómenos Documentados

· Ataques personales: La noche antes de que Gallagher la conociera, sus dos gatos, normalmente dóciles, se volvieron salvajes. Al día siguiente, Julia lo recibió con la pregunta: "Dr. Gallagher, ¿qué tal esos gatos?" .
· Conocimiento oculto: Julia sabía que la madre del Dr. Gallagher había muerto de cáncer de ovario, un dato que él nunca le había revelado .
· Interferencia telefónica: Mientras Gallagher hablaba por teléfono con el sacerdote exorcista para coordinar una sesión, la voz de Julia (que se encontraba a miles de kilómetros) se interpuso en la línea para insultar al sacerdote con una voz gutural .
· Fuerza y Levitación: Durante los exorcismos, a pesar de ser una mujer de complexión normal, se necesitaban hasta cinco personas (incluyendo religiosas) para sujetarla. En una ocasión, según testimonio del equipo, levitó unos 15 centímetros (medio pie) sobre la cama durante aproximadamente 30 minutos .
· Desenlace: Julia se sometió a ocho exorcismos, pero nunca logró la liberación porque, según Gallagher, no quería renunciar a su culto. Finalmente abandonó el proceso. Un año después, contactó para decir que le habían diagnosticado cáncer y quería retomar las sesiones, pero desapareció. El equipo cree que falleció .


5. Filosofía y Actualidad


Para el Dr. Gallagher, no existe contradicción entre su fe y su ciencia. En múltiples entrevistas, ha defendido que la psiquiatría y el exorcismo cumplen funciones diferentes pero complementarias. Su objetivo principal es "aliviar el sufrimiento", incluso si el diagnóstico es controvertido .

En 2020, publicó sus memorias profesionales bajo el título "Demonic Foes: My Twenty-Five Years as a Psychiatrist Investigating Possessions, Diabolic Attacks, and the Paranormal" (Enemigos Demoníacos: Mis Veinticinco Años como Psiquiatra Investigando Posesiones, Ataques Diabólicos y lo Paranormal) .

En el libro, Gallagher expone su visión: los ataques demoníacos no son aleatorios. Suelen tener una "puerta de entrada" (como la práctica del ocultismo, la santería o la pertenencia a sectas) y la liberación de la persona depende en gran medida de su propio esfuerzo espiritual y su voluntad de alejarse del mal .

Hoy, a sus 70 años, el Dr. Richard Gallagher sigue siendo una voz única. Es el principal enlace entre la ciencia psiquiátrica y el ministerio del exorcismo, demostrando que, para él, ambos campos convergen en un mismo objetivo: el cuidado integral de la persona humana en todas sus dimensiones, incluso aquellas que la ciencia convencional aún no alcanza a explicar por completo.

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